Acerca de IMS

 

Haga click aquí para ver la lista de Dicrectores de IMS

 

Una Breve Historia de IMS por Robert M. Carmack

Fundación de IMS en l975.  Una de las principales razones por las cuales se fundó IMS fue a causa de quejas en el Departamento de Antropología de que los asuntos Mesoamericanos estaban dominando las reuniones y actividades departamentales, en detrimento de otros intereses del departamento. Nuestra propuesta del instituto fue aprobada ese año por el Vicepresidente de Investigación, y se nos dio espacio de oficina y una pequeña cantidad de fondos. Teníamos la esperanza de que IMS fuese elevado a estatus de prioridad dentro del conjunto de centros de investigación universitarios y de esta manera recibir suficientes fondos para financiar proyectos de investigación y liberar tiempo para los miembros de la facultad. Desafortunadamente, eso nunca ocurrió. También debo añadir que esperábamos que el Instituto se orientase primariamente a llevar a cabo proyectos de investigación, y que habría una mayor colaboración entre los diferentes miembros del Instituto en cada proyecto. El primer Consejo Ejecutivo estaba constituido por Robert Carmack como Director, Peter Furst como Asistente del Director, y Dean Snow como "Controlador" (así nombramos esa posición en esos días). Los otros miembros de la junta de fundadores fueron Peter Furst, Dwight Wallace, Lyle Campbell, Will Norman, y Florence Sloane. La lista original de Investigadores Asociados incluyó estudiosos Mesoamericanos reconocidos como Ken Brown, James Mondloch, Marcus Winter, Ronald Spores, Nancy Troike, Ellen Messer, y Mary Elizabeth Smith. 

El proyecto Utatlán en l970. Este proyecto dio un considerable impulso a IMS, especialmente cuando la Fundación Nacional de Ciencia (NSF) proporcionó $l32,000 para el proyecto (lo cual era mucho dinero en esos días). Lo más importante, los fondos se canalizaban a través de IMS, y se daba una amplia colaboración entre los especialistas del Instituto en antropología cultural, arqueología (especialmente Wallace y Brown), y lingüística (Campbell y Mondloch). Esto también dio lugar a primera monografía de nuestra larga y prestigiosa lista de publicaciones, y abrió una área de tareas importantes en IMS que no habíamos contemplado mucho al inicio (estábamos tan poco preparados para la publicación que dejamos por fuera la fecha del primer volumen).

La Beca Chris DeCormier, l978.  Como muchos de ustedes saben esta beca fue creada por Louise y Bob DeCormier en honor a su hijo Christopher, quien había sido un estudiante de pregrado en SUNY Albany. Fue su idea, ellos recaudaron los fondos para esto, y solicitaron que IMS los administrara. En el “Memorando de Entendimiento” original de la Fundación de Investigación de SUNY se declaró que el propósito del fondo era “proporcionar becas anuales a estudiantes de pregrado o postgrado que, bajo la dirección de IMS, estudiasen la lengua y/o cultura Maya” (más tarde lo ampliamos para incluir todos los estudios Mesoamericanos). Chris había representado a IMS y a la Universidad cuando se encontraba haciendo trabajo de campo independiente en la lengua y cultura Maya en Chichicastenango, Guatemala, y más tarde asistió a miembros de IMS con el asesoramiento de la Embajada Americana en Guatemala sobre la manera de proporcionar ayuda a los mayas de Guatemala en el momento del trágico terremoto de 1976. La prometedora vida académica y personal de Chris fue truncada a causa de cáncer en Noviembre de 1977. 

Expansión de IMS en l980. La década de l980 trajo nuevos miembros del consejo, cuyas credenciales Mesoamericanas  incrementaron considerablemente el prestigio del Instituto y proporcionaron nuevo liderazgo y dirección. Los nuevos miembros incluyeron Jill Furst, Gary Gossen, Richard Leventhal, Jorge Klor de Alva, Liliana Goldin, Brenda Rosenbaum, y James Wessman.  Klor de Alva pronto se convirtió en director y Leventhal en asistente de director (aparentemente la posición de controlador desapareció), hasta que Jorge se fue a Princeton en l989 (lo que resultó ser solo una “parada de silbato” en su viaje hacia el oeste), y Richard se fue a UCLA el año siguiente. Este fue un periodo de expansión de proyectos de investigación de IMS (en Belice, Chiapas, México central), así como la publicación de varios volúmenes nuevos de IMS (ahora siendo distribuidos a través de University of Texas Press). En una carta a los DeCormiers a mediados de esta década, el director de IMS, Gary Gossen, podía argumentar que a pesar de los tiempos financieros difíciles el instituto se había convertido en “uno de los pocos centros de investigación Mesoamericana de alta calidad en los Estados Unidos”

Cambio de generaciones dentro de IMS en l990. Uno de los principales desarrollos para IMS durante este periodo fue la transferencia de jurisdicción administrativa desde la Oficina de Investigación hacia la oficina del Decano en el Colegio de Artes y Ciencias. El decano Webb se convirtió en el mejor patrocinador de IMS dentro de la Universidad que hemos tenido. Además de proporcionar financiación para nuestros costos operativos, el Decano hizo posible la creación de la posición de Director de Investigación, y esta posición fue ocupada por Jan Gasco; así como reemplazar miembros del consejo salientes con una nueva generación de estudiosos Mesoamericanos:  Louise Burkhart, Michael Smith, John Justeson, Marilyn Masson.  Entre otras cosas, esto nos ha permitido lograr un mejor equilibrio de Acción Afirmativa en el consejo (de los originales 6 hombres blancos, a cuatro mujeres y 5 hombres como miembros de la junta). Durante los 90s, bajo la dirección de Gossen, Burkhart, y Smith reorganizamos nuestra estructura interna, pusimos nuestras finanzas en orden, y expandimos el número y calidad de nuestras publicaciones.

Más importante aún, lanzamos nuevos profesionales de alto nivel y proyectos de investigación bien financiados en Morelos, México, México Central, Belice, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala,  y el área Mixe-Zoque de México. A lo largo de todos estos años de cambio, crecimiento y lucha, la constante más importante y símbolo de IMS quizá ha sido la beca DeCormier. Año tras año, sin falta, el premio ha sido otorgado al mejor de nuestros estudiantes de postgrado en Mesoamérica, de acuerdo con mi cuenta. Bob y Louise han entregado personalmente los premios en cada una de esas ceremonias. Su compromiso con la memoria de Chris y de los objetivos de IMS ha sido infalible, y hemos sido tocados cada año en la ceremonia con sus palabras, poesía, canto y en algunas ocasiones lágrimas. En verdad, ellos personifican las cualidades intelectuales y humanistas que definieron a su hijo Chris, y por ello, nosotros, miembros de IMS estaremos siempre agradecidos.