La criada y el rey

Había una vez una princesa que se llamaba Mónica. Era jóven y bonita, pero necesitaba un trabajo. El rey de su país, su papá, todavía tenía muchos años para gobernar, y en todos casos, Mónica solamente era la tercera en la sucesión al trono porque tenía 3 hermanos mayores. Frustrada, Mónica decidió viajar a otro país en su búsqueda por una carrera. Después de algunas semanas sin éxito, finalmente llegó a un país que se llamaba Washingtonia. Se informó sobre la condición del reino. Preguntó si el rey tenía algunos niños y descubrió que tenía una hija, pero esta hija ya había decidido continuar su educación en otro país. Su guía, Vernon, le advirtió que no debió abrigar ninguna idea de llegar a ser la reina de Washingtonia. Después de todo, ya había una reina en esta parte del reino. Mónica lo tranquilizó por decirle que simplemente quería hablar con el Rey Bill.

La primera visita de Mónica con el Rey fue muy exitosa. Mónica estuvo encantada con el hombre durante esta reunión. El le dio algunas noticias buenas, también. Hubo un puesto disponible como criada. No podría pagarle un sueldo, pero el puesto incluiría muchos beneficios. Mónica estuvo de acuerdo con gusto. Cada día que trabajaban juntos, Mónica y el Rey se hizo más íntimas. Empezó cuando Mónica le mostró su liga y enagua al Rey Bill, y se intensificó desde ese momento. Esta relación era, en realidad, bastante inapropriada. Los dos trataban de guardar el secreto, particularmente de la Reina Hillary. Sospecharon que Vernon y Betty, otra criada, habían descubrido el secreto, pero Bill y Mónica les confiaron a sus amigos. El problema era que Mónica también confió el secreto en su amiga supuesta, Linda. Desafortunadamente, Mónica ignoraba que Linda era realmente una bruja. Esta bruja no le gustaba el reinado del Rey Bill y durante muchos años había querido destronarlo.

El poder secreto de Linda era que tenía la capacidad para grabar las voces de la gente, aun por teléfono. Hasta ahora, esta capacidad de ella nunca le había servido, y estaba muy enojada con su falta de oportunidades para exhibir su poder. Ahora Linda se apudo de su oportunidad. Linda inmediatamente fue a su esposo, el hechicero Estrella. Estrella repitidamente había tratado de derribar al Rey Bill y subir al trono. Estrella se enmascaró como un noble que se llamaba Kenny. Kenny desafió al Rey a un duelo para el trono. El Rey Bill rechazó la propuesta, pero Kenny entonces amenazó a Bill con alguna información secreta y perjudicial. Bill de repente tuvo mucho miedo. Consideró la amenaza por algunos días y eventualmente se puso de acuerdo. Bill y Kenny lucharon vigorosamente por muchas horas, pero Kenny finalmente conquistó a su enemigo.

Kenny estaba deleitándose en su victoria, y el pobre Bill estaba lamentando su pérdida, cuando ocurrió algo milagroso. La Princesa Mónica de repente se abrió la boca ampliamente y envolvió el cuerpo entero del mago malvado. La verdad es que todas las personas en la familia de Mónica eran brujos también, pero no eran malignos. Mónica había salido de su casa para buscar trabajo porque quería ser una persona "normal". Su plan falló algo, sin embargo, porque todo el reino ahora se alegró a esta ocurrencia asombrosa. Bill dio mucho agradecimiento a Mónica, pero también le dijo que su relación tendría que terminar. Ella estaba de acuerdo con este sentimiento, pero también estaba triste. A menudo lamentaba algunas de sus acciones. Volvió a su familia y nunca vio a Bill otra vez, aunque recordaría por el resto de su vida.

La moraleja de este cuento es que la gente debe saber cuándo abrir la boca y cuándo mantenerla cerrada.

 

 

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